ASTROLOGÍA VÉDICA


Contenido:

1. Nosotros y el Universo
2. Vedic Astrology Chart
3. Birth Chart (Kundali)
4. Dashas
5. ¿Cuándo consultar la Carta Astral?
6. Remedios

La Astrología Védica o Jyotish se originó en India hace más de 5.000 años. Védico viene de Vedas, la fuente primaria de la sabiduría y conocimiento de la Filosofía Hindú. Se la conoce como la "Ciencia de la Luz", cuya comprensión nos ilumina guiándonos hacia la dirección correcta. Por ello, a la Astrología Védica se la llama "Ojos de los Vedas", pues nos apartan de la oscuridad y dan mayor perspectiva para encontrar la "puerta" que nos saque de la ignorancia,  aportándonos un mayor entendimiento consciente de quiénes somos en realidad y en esencia.

Desde sus inicios, la Filosofía Védica trabaja con tres ejes principales, entendiendo la complejidad del Ser Humano:  
1. Ayurveda para gestionar los aspectos del cuerpo físico.
2. Yoga para aquellos aspectos relacionados con la mente.
3. Astrología para aquellos relacionados con el alma.

Todos ellos se encuentran íntimamente relacionados, planteando nuestra existencia, su estudio y tratamiento desde un enfoque holístico. Por ello, se pueden ver representados como un triángulo cuyas aristas se encuentran siempre conecatadas.

El estudio del alma tiene dos aspectos importantes:
Destino: lo que no podemos controlar. Se puede simplificar como "lo que yo recibo".
Karma: todo lo que depende de nosotros y podemos controlar. Se puede simplificar como "lo que yo doy". “Karma” es una expresión sánscrita que se traduce por “Acción”.

Llegados a este punto, podemos pensar que la Carta no tiene sentido si el destino está ya fijado. 
Con el siguiente ejemplo puedes entenderlo mejor:

Imagina que en la previsión del tiempo dicen que mañana va a llover. Esto es un hecho, tú no puedes cambiarlo. Entonces, ¿por qué es importante tener esta información? Porque quizás habías planeado algo pensando en un día soleado (una barbacoa, por ejemplo). Seguramente lo canceles y esperes a que llegue un día con mejor clima. Pero si tienes algún compromiso y debes salir a la calle (ir a la oficina, por ejemplo), sabiendo esto, seguramente salgas con un paraguas”. Dos personas que se enfrenten al mismo hecho (lluvia) de maneras diferentes. Una sale a la calle con paraguas y la otra sin él. Las dos se verán afectadas de formas muy distintas. Una regresará a casa seca y la otra mojada... En la vida es lo mismo, el destino es la lluvia y el karma es la manera de enfrentarnos a esa “lluvia”. ¿Cuánto quieres que te afecte o cale el agua? De hecho, podemos asociar todos los procesos de nuestra vida a los tiempos de la Naturaleza.

A veces nos preguntamos “por qué me pasa estos a mi” o queremos adelantarnos a los acontecimientos que nos esperan más adelante. Igual que cuando se planta una semilla en la tierra, para que esta brote y se convierta en una planta, necesita unos cuidados determinados (karma).

“Como ocurre en la agricultura: las mejores semillas, una buena tierra y el agua no son suficientes si la siembra no se lleva a cabo la estación oportuna”.

Si plantamos dos semillas en el mismo suelo, una al lado de la otra, no podemos esperar que broten al mismo tiempo. Entendemos que los elementos de la Naturaleza llevan su propio ritmo. No sabemos cuándo germinará. Lo que sí sabemos es que si he plantado una semilla de tomate, lo que saldrá serán tomates, nada diferente. De lo que estamos seguros es que nada brotará si la semilla no recibe los cuidados necesarios y específicos. Para sobrevivir, todas ellas necesitan ciertos elementos como agua, luz, tierra, sombra... Lo que es diferente para cada una es cuánta cantidad de cada uno de ellos necesitan. Así como entender que el momento oportuno para la siembra es también importante. No puedo pretender plantar semillas de alcachofa sin importarme si es invierno o verano. La época es un factor fundamental. Debemos tener paciencia y confiar en que esa semilla, si se cuida, siempre brota. Del “cuándo” (destino) no somos responsables, pero sí del “cómo” (karma). La planta brotará cuando tenga que brotar… nosotros no podemos forzar los tiempos, ni siquiera los resultados…

Con este mismo ejemplo podemos entender el fundamento de la idea filosófica que antepone el Karma al Destino: El karma es lo que “yo doy” y el destino es “lo que yo recibo”. Lo que depende de mí es lo que “yo doy” no lo que “yo recibo”. Por lo tanto, centrarnos y dar más importancia a las expectativas (esperar a recibir) en lugar de en que “yo doy” (tanto en acción física como mental-intencional) sólo nos genera frustraciones y presión. 


Si nos planteamos la vida como un sendero, el destino serían aquellos elementos que inevitablemente van apareciendo a lo largo del camino (tanto para facilitar como para dificultar el viaje); el Karma sería todo lo que va ocurriendo, causa de mis acciones físicas y mentales durante el camino; y el Dharma (uno de los conceptos más importantes del Hinduismo) equivaldría a "la acción o decisión correcta", a lo que se espera de mi, lo que se espera que yo decida. Es como si nos encontráramos en un cruce de caminos, en el que se nos ofrecen variadas alternativas (karma). Dharma sería el camino más oportuno de todos ellos, el correcto. No necesariamente el que nos beneficia de manera individual, sino aquel que debemos realizar. Así, el Destino es "lo que me ocurre", Karma es "lo que puedo hacer" y Dharma es "lo que debo hacer"... Dharma es lo que nuestra alma (atman) espera que hagamos...

“Tu destino no está forjado por el azar, sino por las decisiones que has tomado en función de lo que el Universo te ha ido ofreciendo”. 

Imagen del Ganges y su curso en Rishikesh (India). Se distinguen dos partes: En la izquierda, el caudal se enfrenta a una corriente más rápida y rocosa. A la derecha, la corriente se vuelve más calmada y uniforme. Nuestra reacción y disposición si fuésemos remando o nadando variaría inevitablemente en cada etapa.

El siguiente ejemplo tiene como elemento principal el río. Si entendemos el curso de un río como la vida misma, podemos concluir que, desde que nace en la montaña hasta que desemboca en el mar o se convierte en un afluente, a menos que cambiemos su curso o fuerza por medio de ciertos mecanismos (diques, muros, presas…), ese río tendrá el mismo recorrido. En un tramo corto de distancia, algunos ríos cambian su potencia o velocidad. Otros lo hacen con mayor margen… Esto nos pasa a nosotros del mismo modo. Desde el instante en que nacemos, venimos provistos por una energía natural (véase apartado Carta Natal o Kundali)  que se convierte en nuestra tendencia vital, nuestra personalidad, nuestros impulsos, nuestras capacidades innatas que solo podemos variar a través de la consciencia. Solo así podremos cambiar el curso de nuestro "río" por medio de esos mecanismos que pueden alterar su flujo y características naturales. Además, nuestra vida son etapas (véase apartado Dashas) y si entendemos por cuáles hemos tenido que pasar, hacia dónde nos dirigimos y en cuál de ellas nos encontramos, así como conocer qué es lo que nos genera ciertas situaciones o planteamientos vitales, entonces podemos saber cómo proceder para optimizar ese momento. Si me encuentro sobre la parte del río complicada, necesitaré poner mayor atención y cuidado, es decir, mi bienestar dependerá únicamente de mi. Sin embargo, en la etapa tranquila, puedo dejarme llevar por las circunstancias y disfrutar del trayecto. 


En apenas contadas ocasiones nos paramos a intentar comprender nuestra posición frente a la inmensidad del Cosmos que, mientras como seres materiales somos insignificantes, nuestra singularidad y complejidad nos convierte en seres extraordinarios y únicos. A nivel astrofísico, sólo disponemos del 5% de conocimiento sobre el Universo en su conjunto. Este hecho nos puede hacer relativizar nuestra constante predisposición al egocentrismo (Yo y mi existencia como centro del Universo) y así entender nuestra inevitable interrelación con él y con los elementos cósmicos más cercanos a la Tierra, el único lugar donde, hasta ahora, se tiene la certeza de que el ser Humano puede vivir.

Según la Filosofía Védica,todos los procesos que ocurren en el espacio (nivel macro) se manifiestan de la misma forma en nuestro interior (nivel micro), pues somos un “Universo en si mismo”. Entendiendo nuestra existencia y relación con el Cosmos como un árbol al revés, cuyas raíces se encuentran conectadas directamente con el Universo en su conjunto y la copa es la Tierra. Las frutas que nazcan del árbol se verán afectadas por los fenómenos que estén teniendo lugar en el contexto universal, teniendo en cuenta aquellos astros cuya energía influye directamente a la Tierra y, por lo tanto, a nosotros. Cualquiera que sea nuestro camino, todos somos una pequeña parte de Todo. 


En el siguiente vídeo, se puede comprender a la perfección nuestra fascinante e imprescindible relación con el Universo y las semejanzas de éste con la composición de nuestro organismo. Todo lo que ocurre afuera, se manifiesta de la misma forma adentro. Macro y Micro Cosmos:



"Una vida sin análisis no merece la pena ser vivida" 
(Apología de Sócrates 399 a. C).


El estudio último de la Astrología Védica es el entendimiento del Karma


Acción-Reacción
La Astrología Védica es una herramienta esencial para comprender nuestros karmas en la vida, y la mejor manera de abordarlos y trascenderlos es con la ayuda de un experto en la materia, el astrólogo védico, quien nos guiará para entenderlo con claridad y evitar interpretaciones erróneas.  Según esta Filosofía, todas las personas que existimos nos encontramos aquí porque todavía tenemos Karma que realizar. Sin embargo, cada persona tiene un karma diferente y genuino. Por lo tanto, el estudio del Karma se debe hacer siempre de manera individual. Y, para ello, la Filosofía Hindú contempla la Carta Astral Védica, que nos acerca a un mayor conocimiento sobre nosotros mismos, sobre nuestra existencia, sobre quiénes somos en esencia...

Otro aspecto a tener en cuenta de esta Filosofía es que todos estamos interconectados y pertenecemos a un Todo superior. Somos como gotas de agua de un mismo océano. Por eso, la Astrología Védica mira al Universo como la raíz del árbol al que pertenecemos. Un astrólogo védico, para descifrar nuestro Karma, estudia aquellos elementos del Universo cuya energía afecta directamente sobre la Tierra y, por lo tanto, sobre nosotros. 



Planetas, Zodiacos, Constelaciones y Nakshatras

Estos elementos son:

1. Doce grupos de estrellas o constelaciones llamadas ZODIACOS que se disponen alrededor del Sistema Solar. Cada zodiaco tiene 30º. Si lo multiplicamos por 12 nos da 360º, los grados de una circunferencia. Treinta grados es muchísimo en el Universo. No es lo mismo que un planeta se encuentre al principio, a la mitad o al final del mismo. Por ello, la astrología Védica tiene muy en cuenta la posición exacta donde se encuentran los elementos a estudiar.


2. Nueve PLANETAS del Sistema Solar: La Astrología Védica tiene en cuenta solamente aquellos astros cuya energía alcance la Tierra. En este caso son nueve: El Sol y la Luna son los más importantes. También están los cinco planetas más cercanos al Sol (Mercurio, Marte, Venus, Júpiter y Saturno). Los otros dos planetas son nuevos para nosotros: se llaman Rahu y Ketu. La ciencia no los valora porque no tienen forma, se les llama “planetas sombra”, pero son dos energías esenciales que orbitan la Luna y, como la Luna está tan cerca de la Tierra, la Astrología Védica los incluye en su estudio. Hasta que no se inventó el telescopio, los planetas de sistema solar más alejados como Urano, Neptuno y Plutón no se valoraron. Incluso la ciencia moderna está empezando a cuestionarse su influencia real sobre las Tierra. Plutón ya ha sido descartadao y, actualmente se están realizando estudios sobre la influencia de Neptuno. Por eso, aunque la Astrología Occidental sí los valore, la Astrología Védica no los incluye en su estudio. Todos estos planetas tienen un efecto determinado en cada aspecto relacionado directamente con nuestra existencia. Así como, por ejemplo, el Sol es la fuerza que representa nuestra "luz" interna, nuestra alma o nuestro padre, la Luna es la energía encargada de gestionar nuestra personalidad mental, nuestros pensamientos y emociones, así como los aspectos relacionados con nuestra madre... Como las estrellas no se mueven, a los planetas se les llama "contenedores del Karma", pues son los únicos elementos capaces de crear combinaciones energéticas mientras orbitan. Nuestro sistema social regula el tiempo en base a siete días, uno por cada planeta (Rahu y Ketu no cuentan, pues son planetas sin forma). Domingo para el Sol (Sunday en inglés significa el "día del Sol"), Lunes para la Luna, Martes para Marte, Miércoles para Mercurio, Jueves para Júpiter, Viernes para Venus y Sábado para Saturno. Cada planeta emana su energía con una mayor potencia sobre la tierra durante su día principal.


3. Veintisiete estrellas llamadas NAKSHATRAS. Dentro de los zodiacos se encuentran estas estrellas, que son las que hacen que la Astrología Védica sea tan precisa. El número sagrado Hindú es el 108 porque cada una de estas estrellas tiene cuatro tipos distintos de energías llamadas Padas (27*4=108!). Esto significa que dependemos de 108 energías. Por eso los rosarios hindúes ("malas") tienen 108 cuentas, para cantar un mantra 108 veces como mínimo para no excluir a ninguna de esas energía. La Luna (mente) permanece en cada Nakshatra un solo día. La Astrología Védica trata a cada individuo de manera absolutamente particular. No se generaliza, sino que se estudia cada caso meticulosamente. Por ello, esta rama de conocimiento nos aporta información tan precisa, capaz incluso de proporcionar fechas concretas en las que se vaya a producir un cambio significativo de energía (véase "Dasha") y, por tanto, una transformación. El astrólogo no solo se fija en qué zodiaco se encuentre un determinado planeta, sino en qué lugar dentro de ese zodiaco se encuentra emplazado y cuál es el nakshatra que le afecta en mayor medida.

En la rueda se observa la Tierra, los 12 zodiacos con sus símbolos y los 27 Nakshatras.

Es como si los zodiacos fueran casas, los planetas los inquilinos de esas casas y los Nakshtras las estancias de la casa. No es lo mismo decir que "estoy en mi casa" a decir que "dentro de mi casa estoy en el salón o en el dormitorio". Igualmente, en la misma estancia, por ejemplo en la cocina, no es lo mismo si estoy cocinando o comiendo... El conocimiento de los nakshatras nos ayuda a entender nuestra existencia de una manera muchísimo más precisa. Igual que los planetas, la energía de una misma casa cambia notablemente con inquilinos diferentes.

La Astrología Védica (Jyotish) es una ciencia muy compleja y completa. Además de la información principal contenida en la Carta Natal,  el estudio de Jyotish tiene en cuenta elementos que proporcionan una visión mucho más profunda y precisa sobre nuestras experiencias vitales, como los tránsitos planetarios (situación planetaria en un momento dado, especialmente cuando un planeta determinado cambia de zodiaco y su influencia en tiempo real), Nakshatras (27 estrellas distribuidas en los 12 zodiacos), Dasha (períodos planetarios) y las cartas divisionales (para afinar las interpretaciones de la Carta Natal). 



Con estos elementos se configura la Carta Natal en base a la disposición exacta de ellos en el momento en el que naciste, en el momento exacto en el que "viste la luz por vez primera". La Carta Natal sería como tu código de barras que te identifica de manera vital o el espejo más profundo en el que puedas mirarte. La Carta Natal descifra todas las energías con las que nacemos y que forman nuestra tendencia natural, nuestra energía vital. Cambiarlas o revertirlas sólo es posible principalmente mediante la consciencia, aunque hay otros recursos que nos pueden ayudar (véase apartado Remedios). La Carta Natal es el punto de partida de nuestra existencia y en ella se integran todos los componentes de nuestra vida, todo lo que está directamente relacionado con nosotros, “la semilla de nuestra planta”.


“Tú no eres quien decide, es la Naturaleza quien te da oportunidades y tú las aprovechas o no”.

Representación de los doce zodiacos (casas) y los aspectos de nuestra vida que están afectados por ellos, por los planetas que contienen (dónde estaban los planetas cuando nacimos) y aquellos cuya energía también influye directamente sobre ellos. La Carta Natal comienza con la asignación del zodiaco de nuestro Ascendente que se coloca en la primera casilla "Body & life in general". De ahí parte el resto de la información de la Carta Astral.

Luna, Ascendente y Sol

A diferencia de la Astrología Occidental, la Astrología Védica sostiene que somos seres tan complejos que necesitamos diferentes elementos que gestionen los aspectos más importantes de nuestra existencia. Los elementos más relevantes de la Carta Natal son tres: 

ASCENDENTE: Es el zodiaco que más al este se encontraba en el momento de tu nacimiento. El Ascendente nos da información sobre nuestra personalidad primaria en general, fortalezas, debilidades, físico y, en especial, salud. Todos los zodiacos tienen un planeta que gestiona la energía de ese zodiaco. Por lo tanto, el planeta del ascendente y su situación en el momento de tu nacimiento son esenciales para entender estos aspectos personales. El Ascendente es el punto exacto desde el que parte toda la información contenida en tu Carta Astral Védica. El Sol sale por el Este y se esconde por el Oeste y con él todos los planetas y zodiacos por lo que, desde la Antiguedad, el Este se ha considerado el punto de partida, el nacimiento, el inicio de la vida. El Ascendente es la primera impronta energética que captamos, el envoltorio con el que nos presentamos al mundo y las circunstancias que atraemos por destino. Al nacer, el Sol se encontrará en un signo pero el Ascendente normalmente apuntará a otro.

*El Ascendente cambia de zodiaco tan sólo cada 2 horas. Por lo tanto, completa los doce zodiacos en 1 día aproximadamente.



ZODIACO LUNAR: La Luna en el Hinduismo simboliza la mente, por lo tanto, el zodiaco donde se encontraba la Luna cuando naciste será la energía que configure tu personalidad mental: pensamientos y emociones. 



A diferencia de la Astrología Occidental que valora más el zodiaco solar, la Astrología Védica antepone la Luna al Sol por los siguientes motivos:
  • El Sol es el poder del Alma y la Luna la Mente. A efectos teóricos, el Sol es más importante. Sin embargo, a efectos prácticos, la Luna (mente) es el elemento de nuestro ser que debemos entender y gestionar en mayor medida. Nuestros pensamientos e intenciones se convierten en acción de un modo u otro y, por lo tanto, esa acción genera un karma concreto… Y el karma configura nuestro Destino.
  • De nada sirve enfocarse en el alma si primero no se entiende la mente y se trabaja sobre ella. Éste es el único modo de ir “abriendo puertas” hacia dentro… hacia nuestra parte esencial, y la mente es nuestro “muro”. El Sol nos da más luz, pero la Luna está más cerca. No podemos acceder al Sol si primero no comprendemos lo que nos afecta en primer lugar, la mente.
  • La Astrología Védica estudia, por encima de los demás, la energía de la Luna, que esencialmente simboliza nuestra composición emocional, instintos, comportamiento, temperamento, intereses, aversiones y, en general, las cualidades intrínsecas (naturales y esenciales) de nuestra mente. También representa la salud mental y la disposición de nuestra mente para adquirir quietud, de manera natural. *Distinto es que el individuo desarrolle todas estas cualidades a lo largo de su vida por medio de la consciencia y a través de un trabajo interno. La Carta Astral nos informa sobre nuestra disposición natural (destino), pero ese orden puede ser modificada a través de los esfuerzos que realicemos para evolucionar (karma). Por ejemplo, puedes haber nacido con una energía lunar que provoque una disposición mental inestable. Sin embargo, puede que a lo largo de tu vida hayas trabajado conscientemente por revertir esa condición y actualmente poseer un mayor control sobre tus procesos mentales a nivel intelectual y/o emocional.
  • El Sol permanece en un zodiaco durante aproximadamente 30 días. De modo que, aunque es más sencillo determinar la personalidad de alguien a través de la astrología solar, al ser ésta tan genérica no es el método más preciso. Por otro lado, la Luna sólo se queda unos 2.5 días en cada zodiaco
  • Debido a sus rápidas transiciones y carácter dinámico y volátil, la Luna afecta nuestra vida más estrechamente que cualquier otro planeta. Por ello, el estudio astrólogico de enfoque védico, que prioriza la influencia de la Luna (mente) sobre el del Sol,  nos permite determinar más de cerca el impacto de las influencias físicas, psicológicas y sobrenaturales en nuestra mente. 
  • La Luna es el planeta más cercano a la Tierra y sus ciclos de 28 días de rotación alrededor de la Tierra a menudo se asocian con el de la menstruación, la madre y, en definitiva, con la energía femenina
*La Luna cambia de zodiaco cada dos días y medio. Por lo tanto, completa los doce zodiacos en un mes aproximadamente.

ZODIACO SOLAR: En qué zodiaco se encontraba el Sol en el momento de tu nacimiento. El Sol es el la energía del alma, la luz que proyectamos desde dentro  (fuerza de voluntad, resistencia al trabajo, carisma, autoestima, seguridad, capacidad de liderazgo, ego…), es decir,  la representación de nuestro "yo externo", de cómo nos proyectamos al mundo y también está relacionado con nuestro padre. Nos ayuda a entender qué necesidades tiene el alma para evolucionar en base a las limitaciones, debilidades o fortalezas con las que se encuentra nuestro signo solar cuando nacemos.

*El Sol cambia de zodiaco cada mes. Por lo tanto, completa los doce zodiacos en un año aproximadamente.


Por lo tanto, tu personalidad o existencia no se puede reducir a un sólo zodiaco, como solemos atribuir en Occidente cuando nos describimos como "Yo soy Tauro", "Mi hermana es Sagitario" o "Yo me llevo muy bien con los Leo"... No podemos entender nuestros procesos vitales o naturales en base a una única energía pura. La Astrología Védica es tan extraordinariamente compleja que trata a cada individuo de una forma absolutamente particular. Tú puedes decir que estás bebiendo "Chai" (té al estilo de India), pero el chai no está compuesto por un único elemento: lleva cardamomo, jengibre, canela, azúcar, té, leche... cada persona hace el chai de una manera distinta y echando diferentes cantidades de cada ingrediente. Por lo tanto, siempre tendrá matices distintos, aun integrando los mismas sustancias.



El ciclo completo dura 120 años
La segunda parte de la Carta Astral Védica consiste en el conocimiento de los DASHAS o períodos de nuestra vida. Obviamente no se pueden conocer todos, depende de qué momento se quiera entender o analizar… Los Dashas son los períodos de nuestra vida protagonizados por la energía de uno de esos nueve planetas (períodos planetarios). Esos períodos son muy largos: el menor es el del Sol y dura 6 años y el mayor es el de Venus y son 20 años. Si sumamos todos los años en que cada uno de esos nueve planetas se activa como planeta principal, da un total de 120 años que forma un círculo completo. Casi nadie vive tanto, por ello es improbable completar el ciclo...

Cada Dasha principal (Mahadasha), a su vez, se va dividiendo en fracciones más sutiles. Por lo tanto, bajo el planeta principal, se van combinando de nuevo los 9 planetas en segundo orden (Antardasha).  Todos seguimos la misma dirección del anillo (después del Sol viene el período principal de la Luna, luego el de Marte y así sucesivamente...). Lo que es diferente para cada uno es en qué momento del ciclo nacemos y, por lo tanto, en qué parte del mismo comenzamos nuestro “viaje” en esta vida... Sabiendo qué energías se encuentran activas, el astrólogo puede comprender en qué campos de nuestra vida afectarán y si lo harán de manera positiva o negativa…

Dashas principales y su secuencia
Períodos principales (Mahadasha) y su frecuencia.

“La espiritualidad no significa controlar la naturaleza; significa alinearse con ella”…


No existe una respuesta única a esta pregunta. Aun así, la Carta Astral Védica no se consulta solamente una vez en la vida. Algunas personas preguntan que “si el contenido de la Carta no cambia, entonces ¿por qué han de informarse más de una vez?”. Tienen razón. La información de la Carta Astral es la misma siempre. Sin embargo, es tan inmensa, precisa y profunda, que es imposible comprenderla toda en apenas lo que dura una sesión. Ni siquiera en varias. Se trata de una terapia gradual, progresiva, donde la información, para convertirse en un componente beneficioso y eficaz, debe de ser comprendida claramente e integrada en nuestra consciencia para después servirnos como guías para optimizar nuestra existencia y su razón de ser. Si nos imaginamos nuestra Carta Astral como un armario gigantesco, podemos entender que en una sesión apenas podemos seleccionar una "pieza" de su interior y analizarlo, pero es imposible estudiarlos todos. Nuestra vida, con todos sus matices y combinaciones, es muy compleja, y estudiarla y entenderla requiere de un análisis y atención muy profundos. Existen principalmente cinco motivos para consultar la Carta Astral Védica:

  • Carta Astral Védica General: Se recomienda en la primera sesión para tener una visión global y un entendimiento más amplio de todos los elementos que configuran el estudio de nuestra Carta Astral Védica a nivel general: Carta Natal (Kundali), Dashas, Tránsitos...
  • Dashas (períodos principales de nuestra vida): siempre que haya un cambio de Mahadasha (planeta principal) o Antardasha (planeta secundario). Siempre que vayamos a entrar en un nuevo ciclo vital, en el que nuevas energías se activan para ofrecernos nuevas oportunidades y desafíos. Analizarlas, estudiarlas y entenderlas para optimizar ese período, comprendiendo qué podemos potenciar y cuándo, así como aquello que debemos evitar.
  • Muhurta (escoger la mejor opción en el momento preciso): Siempre que sintamos dudas sobre la elección entre varias alternativas y cuándo hacer o evitar algo. Qué hacer, cuándo hacerlo o cómo hacerlo son preguntas importantes. Igual que en a la hora de sembrar, es esencial elegir el tipo de suelo, la cantidad de agua y luz que recibirá, pero igual de importante es saber qué estación es más oportuna. Si es una semilla de tomate, seguro brotarán tomates. Lo que no sabemos es cuándo brotará, cómo crecerá, cuánto durará,  cuántos frutos dará y durante cuánto tiempo… Igual que con todos los elementos de la Naturaleza, nosotros también podemos saber cuándo es el mejor momento y qué elección es más favorable. Esta consulta se puede realizar para cualquier ámbito de nuestra vida y nos ayuda a elegir el momento adecuado para el evento correcto, de modo que obtengamos los obstáculos mínimos para lograr los mejores resultados.
  • Varshphal (Horóscopo Anual): Esta consulta se hace en la fecha de nuestro cumpleaños. En la Astrología Védica, el horóscopo anual se construye durante un año, cuando el Sol ha recorrido los doce zodiacos y regresa al mismo signo y grado que el de nuestra posición natal, la posición exacta en la que se encontraba cuando nacimos. Se interpreta para pronosticar los acontecimientos y cambios esperados durante ese año concreto, por lo que la información se obtiene de manera más detallada y precisa al centrarnos en un período de tiempo concreto. Ayuda a maximizar las fortalezas y hacer frente a los períodos difíciles con un estudio anual más minucioso.
  • Compatibibilidad de pareja: Esta consulta es muy interesante y práctica. Las relaciones sentimentales son, sin lugar a dudas, uno de los desafíos más intensos y profundos a los que la mayoría de seres humanos nos enfrentamos. En este caso, el estudio se genera para comparar las dos cartas y analizar la compatibilidad, ya sea para una relación existente o una nueva o en potencia. No se trata de averiguar si esa persona es o no adecuada para nosotros, pues eso depende más bien de nuestro destino. Es como una sombra. Hay momentos que no son beneficiosos y se nos plantean dificultades y retos, también en el plano sentimental. Si, en ese momento, se toma la decisión de abandonar la pareja actual, lo más probable es que, si encontramos a alguien, de nuevo nos vuelva a ocurrir lo mismo, como si se tratara de esa "sombra" de la que no podemos escapar. Igual ocurriría en caso de no tener pareja en ese momento en el que nuestras energías activas o naturales nos dificultan el avance en este campo vital. El astrólogo puede conocer qué momentos facilitarán el desarrollo positivo en el campo sentimental y cuáles se verán alterados y, por lo tanto, debemos mantener la calma y actuar sin demasiadas expectativas. Más que saber si "esa persona es adecuada para mi", el fundamento del estudio védico de compatibilidad de pareja se centra en entender qué energías naturales definen a ambos, de qué manera se pueden complementar positivamente y cómo evitar perjudicarnos mutuamente, comprendiendo nuestros procesos vitales y los de nuestra pareja. Pues, según esta Filosofía, las personas que se acercan a nuestra vida lo hacen porque nos deben algo o porque nosotros tenemos que aprender algo de esa relación. Es el Destino quien se encarga, como si de una fuerza magnética se tratara, de acercarnos a las personas en función de la energía natural de la que dispongamos de por vida (carta natal) o las energías que se encuentren activas durante un período de tiempo (dashas).  Es decir, este análisis nos ayuda a profundizar y mejorar la calidad de nuestras relaciones calmando las diferencias y celebrando las conexiones que nos unen. Conociendo la esencia, su verdadera personalidad (no la que nos muestra ni la que nosotros interpretamos), sino la que le caracteriza de forma más genuina, real, así como los momentos potenciales en los que su vida se pueda ver inmersa en determinados desafíos y debamos entenderlos, aceptarlos y abordarlos.


Por último, es importante tener en cuenta los remedios, lo que podemos hacer para armonizar las energías de las que dependemos. Los remedios son parte integral de la Astrología Védica. No es la Carta con la que se nace, sino la forma en que se tratan los retos o cirscunstancias que se van planetando a lo largo de la vida lo que es más importante. Es decir, no es el qué (Destino) sino el cómo (karma). Igual que con el ejemplo de la lluvia, no es útil que te digan que mañana va a llover si cuando sales a la calle no usas paraguas. 

Más importante que tener la información, es integrarla y entenderla. Piensa en el Sol. Su energía se puede sentir a través de la luz y el calor, pero cuando estás en una habitación cerrada, no podrías beneficiarte de ella y todo lo que ves es oscuridad. Necesitas subir las persianas de las ventanas para que entre la energía. De igual modo, en un día de mucha claridad, cuando brilla el Sol con todo su esplendor, es imposible ver a simple vista ningún otro planeta. Necesitamos que haya oscuridad para poder apreciarlos. Esto significa que, igual de importante es disminuir la presión de las energías que nos afectan negativamente como reducir el poder de ciertas energías que, aunque postivas, en gran cantidad perjudican al resto. Por ello, es tan importante y útil conocer en cada momento la manera más óptima de equilibrar nuestro sistema de energías, es decir, qué debo de hacer o evitar. Y solo un astrólogo experto puede conocer el procedimiento.

El conocimiento védico enseña que nuestro Ser interior (jivatman) y nuestro Ser superior (paramatman), ambos partes de lo mismo -atman-, trascienden el tiempo y el karma. Pero para alcanzarlo, para elevar y unir nuestra alma con ese Todo Supremo (Yoga), debemos armonizar la parte que nos conecta con el mundo (cuerpo y mente). Para ello, tenemos que comprender nuestros karmas, no sólo buscar la felicidad personal en base a los deseos o aspiraciones mentales (kama y artha), sino a las necesidades del alma (dharma). Todos los remedios tienen un sentido para elevarnos a ese estado, pero necesitamos combinarlos con una introspección más profunda para conocer nuestra verdadera naturaleza y usar tales métodos de acuerdo con un conocimiento interno. 

Un aspecto fundamental a tener en cuenta es que cuando se estudia la Carta, para posteriormente recomendar ciertas pautas o remedios, no lo estamos haciendo para entender los planetas y su influencia desde "allí arriba", sino para analizar la luz que emitieron en el instante exacto en que nacimos y captamos la energía universal por vez primera, como seres independientes. Esa luz nos impacta para quedarse con nosotros siempre. Lo que se analiza es aquella energía y potencia con la que se encontraba un determinado planeta por encontrarse en un determinado lugar y que absorvimos en el momento preciso de nuestro nacimiento. Esa intensidad de cada planeta con la que somos afectados, aunque marcada por el destino, puede ser modificada a través del Karma. El astrólogo nos aconseja cuáles nos combiene fortalecer y cuáles debilitar, así como entender cuándo es el momento adecuado para hacerlo y qué herramientas utilizar. Por ello, se aconseja no tomar nunca decisiones de manera individual sin la aprobación y orientación de un astrólogo, pues nuestras interpretaciones pueden ser erróneas y realicemos remedios cuyo efecto sea contraproducente y no obtengamos los resultados o, includo acabe perjudicándonos.

El más importante de los remedios siempre es adquirir consciencia sobre los acontecimientos de nuestra vida y, segundo, trabajar con los aspectos mentales para aquietar nuestros pensamientos y emociones, ya sea por nuestra personalidad o tendencia natural o por el Dasha o período en el que determinadas energías nos afectan… 

Además, el astrólogo también nos sugiere diversas herramientas para trabajar con esas energías, aumentando la potencia de aquellas que nos benefician y disminuyendo las que nos perjudican (mantras, rituales, ejercicios, pranayama, rutinas, karma yoga, gemas…). Es como la receta de un experto basada en el diagnóstico, dependiendo de que debamos fortalecer y qué tenemos que debilitar.

Debemos aceptar con responsabilidad todos aquellos compromisos que nuestra alma ha asumido (destino), aprendiendo aquello que no pudimos, nos quisimos o, simplemente, no supimos aprender antes (karma). No se trata de obviar o evitar esos procesos, sino de optimizar nuestra existencia en base a las oportunidades que se nos van presentando. El planteamiento no es "qué he hecho yo para que me ocurra algo así". Ya estamos aquí, existiendo y experimentando el ciclo de la vida. Seguimos en él (Samsara). Por lo tanto, significa que aun tenemos compromisos y nuestra alma nos sigue poniendo a prueba, y la única manera es a través del Dharma (acción correcta)


La Astrología Védica, y en definitiva nuestra Carta Astral, nos ayuda a entender nuestra existencia como un juego llamado "Lila" o "Juego divino". Imaginemos ese juego como un partido de futbol. Nuestro equipo está formado por nueve jugadores (navgrahas o nueve planetas). También hay que tener en cuenta en qué estadio se está llevando a cabo el juego (zodiaco), si es más o menos beneficioso para los jugadores. También las condiciones en las que tiene lugar el partido son importantes (como por ejemplo la meteorología). Esas condiciones es la potencia con la que pueden jugar los jugadores (lo fortalecidos o debilitados que estén esos planetas). Igual que en un equipo, no todos los jugadores están en el campo de juego, aunque todos ellos son importantes. Algunos se encuentran en el banquillo (no es su turno todavía) y otros están calentando para entrar. Sin embargo, en quienes nos fijamos en un partidos son aquellos jugadores que están en el campo y, en todo caso, tener en cuenta aquellos que están a punto de salir. El capitán va rotando por ciclos de años específicos (dashas). Cada jugador tiene un rol o cometido diferente. Generalmente, nosotros solemos observar nuestro propio "juego" desde las gradas, desde el asiento, disfrutando de los momentos buenos y sufriendo en los malos. Así, nos dejamos llevar por las circunstancias, asumiendo que el control de las mismas no dependen de nosotros. Sin embargo, la Carta Astral Védica nos ayuda a conocer qué jugadores (planetas) se encuentran en el terreno de juego, cuáles son sus cometidos y entonces tomar el control del juego bajando al campo y competir con ellos. Pasamos de ser meros espectadores pasivos a jugadores activos.


"Siembras lo que cosechas.Nosotros somos los creadores de nuestro propio destino. Nadie más tiene la culpa, nadie más se lleva los elogios" (Swami Vivekananda)

"Toda la vida es el resultado de energía, y así tenemos la opción de decidir qué tipo de energía usamos en lo que hacemos, decimos y, especialmente, pensamos" 

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