La historia detrás del mito. Navratri: Las nueve noches de Durga.



Cada festival en India tiene una razón y significado detrás de su celebración. Y ésta es la historia detrás del mito de Durga y Navaratri...
Los Vedas, la fuente primaria de la Filosofía Hindú, parten de la idea de que “Yo soy Dios”, pero esa parte de mí está en lo más profundo, es decir, mi esencia, mi alma (Atman)... Por tanto, todos estos rituales se desarrollan para comunicarnos con la parte de nosotros que conecta con determinadas fuerzas para desarrollar. La energía universal (Brahman), de la que todos dependemos, se ve diseminada en otras más específicas. Todas las deidades en India representan características determinadas de ese Principio Universal.


Detrás del mito de cada deidad hindú, se esconde la verdadera esencia e importancia de su realidad. Nuestro entendimiento del mundo suele formarse por la interpretación de nuestra mente a través de los sentidos. Es decir, la mente sólo tiene espacio y valor para interpretar aspectos de la realidad hacia afuera (a través de los sentidos). Sin embargo, las respuestas a las preguntas existenciales más importantes, tienen que ser resueltas no hacia fuera, sino hacia dentro. Cuanto más dejo que mis sentidos exploren, más limitada se encuentra mi capacidad de entendimiento sobre mi Ser. Sin embargo, para emprender este camino espiritual, debemos empezar estimulándolo sensorialmente. Es por ello que en India se utilizan iconos divinos o deidades, cada una con una personalidad y características genuinas y específicas que hacen que sean fáciles de distinguir. Todas ellas siguen formando parte de ese Todo, como si de una compañía se tratase.

Lo siguiente a tener en cuenta es que todos los acontecimientos que tienen lugar en el universo en su conjunto a nivel macro, se manifiestan de la misma forma en cada uno de nosotros en el plano micro. Es como si tomásemos una gota del océano y analizáramos su composición, sería exactamente la misma que aquella del océano en su conjunto y, una vez esa gota regresa al mar, se mezcla con el conjunto del agua formando parte de nuevo de un Todo y perdiendo así su identidad... 

Por lo tanto, cuando conecto profundamente con una de esas energías, en realidad estoy comunicándome con esa parte de mí y recordando a mi Ser la complejidad y trascendencia de mi existencia; que, por lo tanto, “Yo soy Dios” y debo encontrar el camino para entenderlo. Ese camino tiene un sentido: hacia dentro. Cada año, entre septiembre y octubre, se celebra la festividad hindú más importante en India a nivel introspectivo: Navaratri o las nueves noches de Durga.


¿Cómo se purifica el alma según el Hinduismo?
Desde que nacemos, nuestra naturaleza mental tiende a ir enfrentándose a estas fuerzas que dañan y dificultan el progreso hacia el conocimiento y entendimiento más profundo de nuestro Ser y de nuestra existencia. En este caso son 6 los principales, llamados Shadripu:

1) Kaam (Deseo incontrolado)
2) Krodh (Ira)
3) Lobh (Avaricia)
4) Moh (Apego)
5) Mada (Soberbia)
6) Matsarya (Celos)


Nuestro cuerpo (y en especial nuestra mente -pensamientos y emociones-) se convierte en el campo de batalla entre las fuerzas que luchan contra estos “demonios” y estas energías negativas que se encargan de provocarnos constantemente para caer de nuevo en la trampa de la ilusión (maya) e impedirnos obtener el conocimiento espiritual necesario para trascender todas las limitaciones terrenales y lograr la salvación (moksha), el objetivo más alto de la vida humana según la Filosofía Hindú. De hecho, este es el tema subyacente en la totalidad de los textos hindúes: la explicación de la lucha entre el bien y el mal a través de diversas representaciones mitológicas. Al igual que explicamos historias complejas a los niños a través de cuentos y fábulas, los humanos somos "niños" en el plano espiritual, y necesitamos entender esta profundidad con metáforas para conectar más fácilmente.

Esta lucha tiene lugar entre dioses (Devas) y demonios (Asuras): Entre las virtudes positivas que todos poseemos pero que hay que ganar a través del conocimiento más puro del Ser (Devas) y nuestras tendencias naturales que nos impulsan a enfocar nuestra vida hacia lo terrenal en lugar de hacia lo espiritual, hacia fuera en vez de hacia dentro (Asuras). En la mente, los asuras encuentran un lugar donde poder evolucionar...

¿Qué es el Navaratri?
Son las nueve (nav) noches (ratri) en que Durga (la energía universal que genera el movimiento de nuestra alma) lucha contra esos “demonios”, en especial contra el más feroz de todos ellos, el Ego, para liberarse de su influencia y poder viajar hacia el auto-descubrimiento y conocimiento más profundo del Ser. 
Las nueve noches se dividen en tres grandes bloques (tres noches cada uno), en el que nos enfocamos en entender los tres elementos o fuerzas principales a tener en cuenta durante nuestra existencia hasta llegar a la liberación total de nuestra alma. Estas tres fuerzas son femeninas, pues es la energía encargada de la creación y movimiento universal y, por lo tanto, de la evolución. Se representa en tres unidades, todas ellas formando una sola energía consustancial llamada Shakti. Cada personificación nos explica características genuinas de esa unidad suprema, encargada de generar movimiento:

En las primeras tres noches, se invoca a Durga por su fuerza y ferocidad, poderes requeridos para eliminar de la mente sus tendencias negativas y profundamente arraigadas. Las virtudes nobles y el conocimiento supremo del Ser solo pueden obtenerse cuando se destruyen todas las tendencias malignas en la mente. La energía detrás de Durga es aquella encargada de luchar contra esas fuerzas dañinas.

El asesinato de Mahishasura (demonio Mahisha) por Durga, en esencia, simboliza la destrucción de esas fuerzas negativas. Destruirlas es muy difícil. El búfalo que monta el demonio representa las cualidades maléficas en cada uno de nosotros. Nos recuerda que, a pesar de tener mucha energía y potencial, preferimos no hacer nada por nuestra emancipación espiritual. Nuestro homenaje a Durga durante las primeras tres noches de Navaratri es, en realidad, nuestra invocación al Poder Divino dentro de nosotros para ayudarnos a destruir nuestras tendencias animales. Este año se celebra desde el 10 (Luna Nueva) al 18 de octubre de 2018. Y en cada casa hindú se la venera durante estos días.

Durga es la Diosa Madre y simboliza la fuente de toda energía, su poder, el nacimiento, la creación, la Naturaleza sin ser domada. Esa energía es la que genera el movimiento en todos los elementos del Universo. El alma, o el centro existencial de nuestro Ser, no tiene capacidad de movimiento, es estática en esencial. Necesita, por lo tanto, una energía que la impulse. Esta energía se llama Shakti y Durga es la personificación de esa fuerza que mueve el universo en su conjunto. Como esta Filosofía cree en ciclo de reencarnaciones hasta llegar a liberamos de todas nuestras cargas karmáticas, a lo largo de nuestras vidas se nos plantean diversos retos para deshacernos de los enemigos de nuestra alma, es decir, los elementos que dificultan su purificación. 


En las siguiente tres noches, Laxmi es reverenciada. Para que el conocimiento de la autorrealización llegue a nosotros, primero debemos preparar nuestras mentes. Laxmi representa la Naturaleza domada, la necesidad de enmarcarse en un contexto cultural para desarrollar nuestra existencia como humanos. Ella es la riqueza que asumimos solamente como riqueza material. Pero la és es necesaria sólo en este mundo y debe estar siempre contemplada desde la disciplina, el respeto, la sinceridad y el amor. Esta energía nos ayuda a entender que necesitamos servirnos de elementos materiales, pero siempre desde el autocontrol y con una actitud evolutiva hacia el desapego material. Nada material en exceso es positivo. Los valores representados por Laxmi nos impulsan  a nutrir y purificar nuestras mentes para poder vivir en sociedad de la forma menos egoísta.






Las últimas tres noches se enfocan en reverenciar a la diosa Saraswati. Ella representa la energía en su estado más sublime, la luz que impulsa al alma a moverse a la fase más elevada. La victoria sobre la mente solo se puede obtener a través del conocimiento adecuado y la comprensión completa. Ella simboliza el entendimiento más elevado del Ser. Si no lo obtenemos, entonces nuestro conocimiento sobre todas las demás materias no tendría validez ni valor real.

A su vez, cada uno de los 9 días que dura Navaratri se representa por una forma femenina diferente, con cualidades y personalidades genuinas capaces de enfrentarse con todas las fuerzas que perturban la mente y, por lo tanto, bloquean el camino para conseguir la sabiduría más elevada sobre nosotros mismos y sobre quiénes somos en realidad.. Si la mente sigue bloqueándonos, es muy difícil poder comprender la inmensidad de nuestra existencia y origen y, por lo tanto, seguimos entendiendo el mundo solo a través de nuestros sentidos, hacia fuera.
El mensaje detrás del icono de Durga es que, si queremos encontrar nuestra esencia divina, debemos ser capaces de controlar y domar nuestros instintos e impulsos animales. Por ello, los Vedas dan pautas sobre cómo conseguirlo y, una de las bases para gestionar y manejar los aspectos de la mente es el Yoga, especialmente a través de su Filosofía.

Según esta teoría, somos seres espirituales (atman) teniendo una experiencia humana (maya). Sin embargo, el papel de nuestra mente es crearnos desafíos y retos que contaminan nuestro ser en todo su conjunto. Para descubrir y conectar con ese ser espiritual, necesitamos desarrollar las virtudes humanas, cultivar sabiduría, manejar nuestros sentidos y desprendernos de nuestro ego.

Pues... "Una vida sin análisis no merece la pena ser vivida" (Apología de Sócrates 399 a. C)...

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